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Interacción o Irracionalida

 

Por Carlos H. Aguirre Vargas, Empresario gráfico, ex presidente de ASIMPRES y director de Impresiones del Mundo Gráfico.

 

Nuestro mercado impresor está compuesto por un importante número de operadores, que se agrupan de acuerdo a su especialidad en: Impresores Comerciales, de Envases, de Etiquetas, de Formularios, de Tarjetas y Otros, los cuales, independiente de su tamaño, presentan particularidades muy similares. Esta similitud se da, por un lado, a la alta incidencia que tienen las materias primas en su precio de transferencia, y, por otro, a la participación en un mercado altamente competitivo, en el cual el precio tiende a converger a un valor generalmente uniforme, porque depende en forma muy relevante de la actividad vigente en los mercados nacionales e internacionales. Así, los Impresores enfrentamos situaciones de relativa calma cuando demanda cubre la capacidad instalada, de intranquilidad, inseguridad y nerviosismo cuando es a la inversa.

Muy importante en una economía de mercado, es conocer “El Principio de la Interacción”, en la cual nuestra decisión afecta a la de los demás y viceversa. Es este punto el que invitamos a reflexionar, dado nuestra implicancia en los resultados económicos e imagen de nuestro sector. Es frecuente escuchar a Impresores quejarse por las disminuciones de precios de sus competidores en épocas de baja demanda y a Clientes criticar y reclamar, con mucha razón, a las empresas gráficas por su mal servicio y sus incumplimientos en las etapas de alta demanda. Este escenario se repite constantemente año tras año, con Impresores que presupuestan trabajos prácticamente al costo en temporada de baja y que posteriormente reciben órdenes de producción en los períodos de mayor ocupación que no pueden cumplir. De esta manera, sólo generan con sus cotizaciones al costo una disminución de precios en el mercado, la cual es totalmente artificial, con el riesgo inherente de tener que tomar o que se les demanden trabajos que no serán capaces de responder en los tiempos de mayor demanda, donde además priorizarán los trabajos de mejores márgenes. Por tanto, actuaciones como las descritas afectan directamente a todos los integrantes del mercado, logrando sólo perjudicar, menoscabar y desprestigiar nuestra actividad.

Nunca hay que olvidar que las empresas, en el contexto de los precios normales del mercado, tienen como principal objetivo lograr una rentabilidad máxima, con el propósito de hacer reinversiones para mantenerse vigentes, distribuir dividendos a sus accionistas y optimizar las políticas sociales de la organización, lo cual sólo se logra con eficacia y eficiencia. Debemos ser eficaces en lograr nuestros objetivos, pero a la vez eficientes al lograrlos con mínimos costos y esto implica que nuestros negocios deben contar con una Planificación de mediano plazo, que contenga nuestro actuar en períodos de bajas y de altas, evitando decisiones “irracionales” o de emergencias que sólo dañan el quehacer integral de nuestro rubro.

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